
Agencia Su Médico. Octubre 24, 2025.
Un día al mirarte al espejo, descubres una cana asomándose entre tu cabello, ¿te ha pasado? Ese momento le llega todos, pero no siempre tiene que ver únicamente con la edad. Aunque las canas suelen aparecer entre los 20 y los 50 años, el estrés y los “corajes” también pueden acelerar su aparición, de acuerdo con diversos estudios científicos.
Cada pelo nace en un folículo, una especie de pequeña fábrica dentro de la piel donde trabajan dos tipos de células: los queratinocitos, encargados de producir queratina (la proteína que da fuerza al cabello), y los melanocitos, que fabrican melanina, el pigmento que le da color tanto a la piel como al cabello.
La proporción y combinación de estos pigmentos determinan el color natural del cabello: el negro o marrón tiene más eumelanina, el rubio tiene poca cantidad de ambos, y el rojo contiene principalmente feomelanina.
El encanecimiento ocurre principalmente por la edad. Con el paso del tiempo, los melanocitos se vuelven menos activos y producen menos pigmento, mientras que los queratinocitos reducen la generación de queratina, haciendo el cabello más delgado y frágil.
Cuando un cabello pierde totalmente su pigmento, se vuelve blanco; cuando solo pierde parte, se ve gris; las canas tienden a ser más gruesas y rígidas que los cabellos pigmentados, y aunque crecen más rápido, el cuerpo gasta más energía en mantenerlas.
Sí, el estrés puede provocar la aparición de canas. El fenómeno se debe al estrés oxidativo, un desequilibrio entre sustancias dañinas y antioxidantes en el organismo que afecta a los melanocitos e impide que produzcan melanina.
Este tipo de estrés puede deberse a preocupaciones emocionales, enfermedades, exposición solar, contaminación, fumar o tomar ciertos medicamentos.
En algunos casos, especialmente en personas jóvenes, el color del cabello puede regresar una vez que se supera la situación estresante, siempre que las células madre del folículo sigan funcionando correctamente.