
Agencia Uno TV. Agosto 05, 2025.
El azúcar, el aspartamo (Equal), la sucralosa (Splenda) y la glicirricina (raíz de regaliz) se asocian significativamente con un riesgo más alto de pubertad precoz, sobre todo en los niños genéticamente predispuestos, informaron investigadores en la reunión anual de la Sociedad Endocrina en San Francisco realizada el pasado fin de semana.
Además, mientras más de estos edulcorantes consumían los niños, mayor era su riesgo de pubertad precoz, encontraron los investigadores.
“Este estudio es uno de los primeros en conectar los hábitos dietéticos modernos, específicamente la ingesta de edulcorantes, con ambos factores genéticos y el desarrollo temprano de la pubertad en una cohorte grande del mundo real”, señaló en un comunicado de prensa el investigador, el Dr. Yang-Ching Chen, profesor de medicina familiar del Hospital Municipal Wan Fang de Taipei y de la Universidad Médica de Taipei, en Taiwán.
En investigaciones anteriores, Chen había descubierto que ciertos edulcorantes pueden influir directamente en las hormonas y las bacterias intestinales relacionadas con la pubertad precoz.
Por ejemplo, el edulcorante artificial acesulfamo de potasio (Ace-K) desencadena la liberación de hormonas relacionadas con la pubertad, y la glicirricina cambia el equilibrio de las bacterias intestinales e influye en los genes involucrados en la pubertad, mostró el trabajo anterior de Chen.
En el nuevo estudio, los investigadores analizaron datos de más de mil 400 adolescentes en Taiwán, de los cuales 481 experimentaron una forma de pubertad precoz llamada pubertad precoz central.
La pubertad suele comenzar entre los 8 y los 13 años en las niñas y entre los 9 y los 14 en los niños, según la Clínica Cleveland.
La pubertad precoz central ocurre cuando el cerebro de un niño libera la hormona liberadora de gonadotropina demasiado pronto, lo que hace que los testículos o los ovarios comiencen a generar hormonas sexuales, dice la Clínica Cleveland.
Los niños con pubertad precoz pueden crecer rápidamente al principio, pero detenerse antes de lo habitual, lo que hace que sean adultos más bajos que el promedio. A largo plazo, pueden tener un mayor riesgo de enfermedades cardíacas, ciertos tipos de cáncer y diabetes tipo 2.
Los resultados muestran que la sucralosa aumenta el riesgo de pubertad precoz en los niños, mientras que la glicirricina, la sucralosa y los azúcares añadidos aumentan el riesgo en las niñas.
“Los resultados resaltan las diferencias de género en la forma en que los edulcorantes afectan a los niños y las niñas, lo que añade una capa importante a nuestra comprensión de los riesgos de salud individualizados”, dijo Chen.
“Los hallazgos sugieren que la detección del riesgo genético y la moderación de la ingesta de edulcorantes podrían ayudar a prevenir la pubertad precoz y sus consecuencias para la salud a largo plazo. Esto podría conducir a nuevas pautas dietéticas o herramientas de evaluación de riesgos para los niños, lo que respaldaría un desarrollo más saludable”.