
Agencia Excélsior. Septiembre 30, 2025.
Durante décadas, el cáncer de pulmón ha sido considerado la enfermedad del fumador. No obstante, en México y otros países se observa un fenómeno creciente: personas que nunca han fumado desarrollan la enfermedad.
El oncólogo Jorge Alatorre explicó en conferencia que, si bien el 85% de los casos de cáncer de pulmón está asociado al tabaquismo, el porcentaje restante —alrededor del 15%— corresponde a pacientes que nunca fumaron.
Ese número ha ido aumentando en los últimos años y, en países como Estados Unidos, el cáncer de pulmón ya es la sexta causa de muerte en no fumadores.
En México, los factores que impulsan este fenómeno están relacionados con condiciones de vulnerabilidad social y ambiental:
Estos riesgos, en combinación con el tabaco o entre sí, multiplican la probabilidad de desarrollar cáncer.
El tabaco solo incrementa 20 veces el riesgo, pero si se combina con asbesto puede llegar a 40 veces”, indicó el doctor Jorge Alatorre.
La presencia de casos en personas jóvenes y sin historial de tabaquismo desafía la idea de que el cáncer de pulmón es exclusivo de quienes fuman.
Esto obliga a los médicos a replantear diagnósticos, ya que síntomas comunes como tos o falta de aire suelen confundirse con neumonía, tuberculosis o covid-19, retrasando la detección temprana
El oncólogo subrayó que “vemos a pacientes que nunca fumaron y que llegan con alteraciones moleculares específicas, como la mutación EGFR, que puede aparecer hasta en un 34% de quienes provienen de contextos pobres o expuestos al humo de leña”
La falta de estadísticas precisas en el país dificulta dimensionar la magnitud del problema. No existen registros claros sobre cuántos casos corresponden a derechohabientes del IMSS, ISSSTE o SEDENA, y menos aún sobre la proporción atribuible a no fumadores.
Además, la atención médica primaria rara vez incluye cáncer de pulmón dentro de sus diagnósticos iniciales, lo que retrasa el acceso a estudios especializados.
El cáncer de pulmón en no fumadores plantea un reto de salud pública y justicia social. Mientras que en sectores privados la exposición al humo de leña no es un problema, en comunidades rurales sigue siendo cotidiano. La contaminación urbana, por su parte, afecta a millones de personas sin distinción.