
Agencia Excélsior. Mayo 12, 2026.
En una rutina marcada por el estrés, la falta de descanso y jornadas cada vez más demandantes, sentir cansancio se ha vuelto algo común. Sin embargo, cuando el agotamiento permanece durante meses y afecta la capacidad para realizar actividades cotidianas, podría tratarse de un problema de salud más complejo.
El Síndrome de Fatiga Crónica (SFC), también conocido como encefalomielitis miálgica, es una enfermedad que durante años ha sido confundida con ansiedad, depresión, estrés o agotamiento físico. Aunque millones de personas viven con este padecimiento en el mundo, especialistas reconocen que continúa siendo uno de los trastornos más difíciles de diagnosticar.
La enfermedad afecta distintos sistemas del cuerpo y puede limitar severamente la vida diaria de quienes la padecen. El principal problema es que no existe una prueba médica específica para confirmarla y muchos de sus síntomas son similares a los de otros trastornos.
Mayo Clinic explica que el Síndrome de Fatiga Crónica se caracteriza por un agotamiento intenso que dura al menos seis meses y que empeora después de realizar actividades físicas o mentales.
A diferencia del cansancio común, este padecimiento no mejora completamente con el descanso y puede afectar la memoria, la concentración y la capacidad para realizar tareas diarias.
Entre los síntomas más frecuentes se encuentran:
Uno de los mayores desafíos para los especialistas es que estos síntomas también aparecen en enfermedades como fibromialgia, anemia, trastornos del sueño, ansiedad y depresión. Debido a ello, muchas personas pasan años sin obtener un diagnóstico correcto.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) reconoce este padecimiento dentro de la Clasificación Internacional de Enfermedades, aunque todavía existen investigaciones en curso sobre sus causas exactas.
Aunque todavía no existe una cura definitiva, expertos coinciden en que un diagnóstico temprano puede ayudar a mejorar la calidad de vida de quienes viven con este padecimiento y facilitar un tratamiento adecuado para controlar los síntomas.