
Julio 16, 2026. La utilización de grasa obtenida de cuerpos donados para procedimientos estéticos está ganando terreno en Estados Unidos con la expansión de alloClae, un producto inyectable desarrollado por Tiger Aesthetics. Desde su lanzamiento y especialmente durante 2025 y 2026, miles de pacientes han recurrido a este tratamiento para recuperar volumen en zonas como los senos, glúteos y rostro, en un contexto marcado por el aumento del uso de medicamentos para adelgazar como Ozempic y Wegovy.
Mientras médicos y fabricantes destacan su utilidad como alternativa al injerto de grasa del propio paciente, especialistas y autoridades mantienen abiertos debates sobre su regulación, sus riesgos y las implicaciones éticas derivadas del uso de tejido humano con fines comerciales.
Sandra, una abogada residente en Los Ángeles que pidió mantener su identidad en reserva, decidió someterse al procedimiento después de descartar durante años los implantes mamarios tradicionales por el proceso quirúrgico y la recuperación que implican. En declaraciones a CNN, explicó sobre su decisión: “Llegas a cierta edad y decides: ‘Voy a hacer algo por mí misma en este momento’”. También señaló al medio que el origen del tejido no representó un inconveniente para ella. “Me pareció bien”, afirmó.
La aplicación de alloClae suele realizarse en menos de una hora y no requiere anestesia general ni hospitalización. El producto se presenta como grasa preparada para ser utilizada directamente mediante inyección, evitando la extracción de tejido del propio paciente mediante liposucción, como ocurre con el injerto de grasa autóloga.
Tiger Aesthetics informó que más de 2.000 pacientes habían recibido el tratamiento desde mayo de 2025. El interés por el procedimiento también ha crecido en comunidades digitales dedicadas a la cirugía plástica, donde usuarios consultan experiencias y recomendaciones sobre médicos que ofrecen el tratamiento.
El crecimiento de este procedimiento coincide con el aumento del uso de medicamentos agonistas GLP-1 para perder peso. Según un informe citado por CNN, alrededor del 11 % de los estadounidenses utiliza actualmente fármacos como Ozempic y Wegovy.
El crecimiento del mercado también ha abierto interrogantes sobre el destino de los cuerpos donados y el consentimiento de las personas fallecidas.
En Estados Unidos, la regulación de la donación de cuerpos completos y de los bancos de tejidos destinados a usos distintos del trasplante varía entre estados y no existe una supervisión federal obligatoria para todos estos establecimientos.
Van Hove aseguró que la empresa trabaja únicamente con bancos de tejidos acreditados y que los donantes completan procesos de consentimiento antes de autorizar el uso de sus cuerpos.
“Obviamente, el formulario no pregunta: ‘¿Quiere donar sus órganos o tejidos a alloClae?’”, comentó. “Pero permite al donante indicar claramente si desea que se utilicen exclusivamente para investigación científica o médica, si autoriza fines comerciales, etcétera, o si no establece restricción alguna”.
Arthur Caplan, profesor de Bioética de la Facultad de Medicina Grossman de la Universidad de Nueva York, cuestionó el componente comercial de esta industria.
“Ganar dinero supone realmente traicionar el altruismo”, afirmó. “Creo que es un problema ético”.
La empresa también enfrenta un litigio con el Departamento de Salud del Estado de Nueva York, después de que la autoridad negara la licencia para distribuir el producto al considerar que existían dudas regulatorias y administrativas. Tiger Aesthetics sostiene que alloClae está “legalmente regulado” por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) y presentó una demanda contra la decisión.
Jackelin Cruz, paciente del doctor Macias, reconoció que inicialmente la idea le pareció “un poco extraño”, aunque decidió continuar con el tratamiento después de conocer el proceso de fabricación del producto.
Sandra, en cambio, desarrolló complicaciones semanas después de recibir inyecciones en ambos senos. Según relató, presentó necrosis grasa debido a que parte del tejido inyectado no logró vascularizarse. También describió la salida de material por uno de los puntos de aplicación.
“Se parecía mucho al alloClae”, comentó. “Tenía un aspecto aceitoso, grumoso y amarillento”.
Van Hove indicó que la empresa no tiene registrados casos confirmados de rechazo del injerto o infecciones relacionados con alloClae y señaló que “la técnica de inyección es fundamental”.
Especialistas consultados consideran que tanto el injerto de grasa autóloga como este tipo de productos presentan riesgo de necrosis, aunque indican que todavía hacen falta estudios clínicos con seguimiento a largo plazo para comparar ambos procedimientos.
Con información de CNN.