
Septiembre 18, 2026 | Este pequeño felino, de un tamaño similar al de un gato doméstico, pasó desapercibido durante años porque se le confundía con otros gatos salvajes que comparten patrones de manchas y rayas similares.
Sin embargo, estudios de ADN han demostrado que el animal pertenece en realidad a una categoría propia, lo que pone de relieve cuánto queda aún por descubrir sobre los mamiferos en el mundo.
Los científicos esperan que este descubrimiento llame la atención sobre la conservación de los gatos tigre, un grupo de pequeños felinos salvajes que habitan en América Central y del Sur y que reciben mucha menos atención pública que sus parientes más grandes, como los leones, leopardos y tigres.
Los gatos tigre son pequeños felinos salvajes manchados que se encuentran a lo largo de América Central y del Sur, desde Costa Rica hasta Bolivia y Argentina.
Su aspecto es notablemente parecido y hasta los expertos pueden tener dificultades para distinguir unas especies de otras.
“Es un resultado extraordinario que tengamos una nueva especie para el mundo, que es el Leopardus tilcayo”, explicó Paola Nogales-Ascarrunz, de la Universidad Mayor de San Andrés, en La Paz, Bolivia.
“Es increíble que todavía existan nuevas especies esperando ser descubiertas; no hace falta ir a un volcán, a una isla o a las profundidades del océano para encontrarlas”, añade.
Hasta ahora solo se conoce un ejemplar vivo confirmado de esta especie: un gato que vive en un santuario en Bolivia. Sin embargo, los científicos creen que existen más individuos.
Este gato de 10 años fue apodado “Tigrino”.
Nogales-Ascarrunz era voluntaria en el santuario cuando observó que el animal tenía características inusuales.
Había sido encontrado en el bosque por un habitante local, que inicialmente creyó que se trataba de un gatito doméstico. No obstante, a medida que creció, quedó claro que no se comportaba como un gato de casa.
Nogales-Ascarrunz había escuchado informes sobre otros avistamientos de pequeños gatos salvajes en los densos bosques de la región de Los Yungas, en Bolivia, aunque estos nunca habían sido investigados científicamente.
Para resolver el misterio, unió fuerzas con investigadores de distintas partes del mundo para estudiar la historia evolutiva de los gatos tigre, utilizando ADN de animales vivos y de ejemplares conservados en museos.
“Hay tan pocos registros o fotografías, y ningún ejemplar en museos, que esta especie permaneció oculta simplemente porque nadie la estaba buscando”, dijo Eduardo Eizirik, genetista especializado en conservación de la Pontificia Universidad Católica de Río Grande do Sul, en Brasil.
El estudio, publicado en la revista Current Biology, reveló más sorpresas: sugiere que existen cinco especies de gatos tigre, en lugar de tres, incluida la recién descrita especie de Bolivia, el gato tilcayo (Leopardus tilcayo).
Con información de BBC