
Agencia Excélsior. Julio 01, 2025.
Los famosos perros mestizos o criollitos son quizá de las razas más populares en México; pero una pregunta muy común entre dueños y amantes caninos es: ¿cuánto tiempo estarán a nuestro lado? ¿Cuál es su esperanza de vida?
De acuerdo con el INEGI, existen más de 23 millones de perros en México, de los cuales, el 70% vive en situación de calle. Muchos de estos se han convertido en la mascota principal de los hogares del país, teniendo una familia que los quiera.
Tener un perro mestizo como compañero es una aventura llena de sorpresas: su apariencia, su carácter y su propia genética mezclada. Esta combinación híbrida puede ayudar a que presenten menos enfermedades hereditarias comunes en razas puras; sin embargo, no todo depende del ADN.
Otros factores como alimentación, ejercicio, visitas al veterinario y ambiente emocional pueden sumar o restar años extra llenos de vida y energía. Y así como el tamaño influye en los perros de razas puras, en el caso de los criollos, también ocurre lo mismo.
Según estudios hechos por la American Animal Hospital Association, los perros mestizos tienden a vivir más tiempo que los de raza pura, alcanzando entre 10 y 15 años, debido a ciertos factores.
Uno de ellos es la ventaja genética, ya que al cruzar razas diferentes, se reducen las probabilidades de heredar enfermedades recesivas específicas.
Eso sí, un mestizo no es inmune: pueden heredar predisposiciones según las razas que lo compongan. Por ejemplo, un mestizo de pastor alemán podría heredar displasia de cadera, y uno con ancestros braquicéfalos podría tener problemas respiratorios.
Perros pequeños (< 10 kg): entre 12 y 16 años. Perros medianos (10–25 kg): entre 10 y 14 años. Peros grandes y gigantes (> 25 kg): entre 8 y 12 años.
Aunque en promedio los perros mestizos tienden a vivir más que los de raza pura por su mayor diversidad genética, no siempre es así. Hay situaciones en que pueden vivir menos, por varias razones y cuidados.
Por ejemplo, si bien el mestizaje reduce los trastornos recesivos, en el caso de que ambos progenitores comparten una predisposición genética a ciertas enfermedades (por ejemplo, displasia de cadera, problemas cardíacos o alergias), el perro mestizo puede heredarlas igualmente. Es decir, la mezcla no garantiza inmunidad contra todo, sino que depende de la calidad genética de ambos padres.
De igual forma, hay enfermedades que se encuentran más presentes en perros criollos, incluso algunas no marcan la diferencia.
Y lo que es más importante: que un perro mestizo tenga menor riesgo genético no exime de cuidados fundamentales: vacunación, prevención de parásitos, dieta adecuada y monitoreo de peso.