
Julio 20, 2026. La reciente alerta por un brote de ciclosporiasis en Estados Unidos volvió a centrar la atención en algunos productos agrícolas que forman parte de la alimentación diaria de millones de personas.
Aunque la infección generalmente no provoca complicaciones graves en individuos sanos, sí puede causar diarrea intensa durante varias semanas y representar un riesgo importante para niños, adultos mayores y personas con sistemas inmunológicos debilitados.
Las investigaciones de las autoridades sanitarias estadounidenses apuntan a que algunos casos podrían estar relacionados con lechuga iceberg cultivada en México, mientras que la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) mantiene abiertas diversas investigaciones para identificar el origen exacto de la contaminación.
Ante este panorama, especialistas en salud recomiendan conocer cuáles son los alimentos que históricamente se han asociado con este parásito y qué medidas ayudan a disminuir el riesgo de infección.
La ciclosporiasis es una enfermedad causada por el parásito Cyclospora cayetanensis, el cual puede contaminar frutas y verduras durante las etapas de cultivo, cosecha o procesamiento cuando existe contacto con agua o suelo contaminados.
De acuerdo con la FDA, los alimentos que con mayor frecuencia se han relacionado con brotes de esta enfermedad son:
La presencia de estos alimentos en la lista no significa que todos estén contaminados. Sin embargo, durante una alerta sanitaria resulta recomendable mantenerse atento a los avisos oficiales sobre retiros del mercado y evitar el consumo de productos involucrados en investigaciones epidemiológicas.
En el brote actual, las autoridades estadounidenses analizan la posible relación entre cientos de casos de ciclosporiasis y productos elaborados con lechuga iceberg. Como medida preventiva, algunas empresas retiraron diversos lotes del mercado mientras continúan las investigaciones.
El Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) explica que la ciclosporiasis no se transmite de una persona a otra.
El contagio ocurre después de consumir agua o alimentos contaminados con el parásito. Antes de volverse infeccioso, Cyclospora cayetanensis necesita permanecer varios días o incluso semanas en el ambiente. Por esta razón, la contaminación suele producirse durante la producción agrícola y no dentro del hogar.
Las frutas y verduras frescas representan un mayor riesgo porque muchas se consumen crudas y no pasan por procesos de cocción capaces de eliminar microorganismos.
Además, la FDA señala que este parásito puede resistir algunos métodos habituales de desinfección utilizados en alimentos frescos. Por ello, la prevención depende principalmente de las buenas prácticas agrícolas, la vigilancia sanitaria y el monitoreo constante de los alimentos.
Los especialistas no aconsejan eliminar por completo las frutas y verduras de la alimentación, ya que aportan vitaminas, minerales y fibra esenciales para una dieta equilibrada.
En cambio, recomiendan elegir alimentos con menor riesgo de contaminación mientras exista una alerta sanitaria. Entre las opciones más seguras se encuentran:
La FDA también recomienda consultar periódicamente las alertas sanitarias para verificar si algún alimento ha sido retirado del mercado y evitar su consumo hasta que concluyan las investigaciones correspondientes.
Los síntomas suelen aparecer entre dos días y dos semanas después de consumir alimentos contaminados.
De acuerdo con el CDC, los más frecuentes son:
Con información de Excélsior.