
Agencia Excélsior. Julio 08, 2025.
En su más reciente Estudio de Calidad sobre jamones y embutidos 2025, la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) reveló que varios productos comercializados como jamón en México no cumplen con la Norma Oficial Mexicana NOM-158, que establece los requisitos de calidad para estos alimentos. ¿Cómo reconocer el jamón que no es jamón? Esto debes saber.
Estos productos se presentan como “jamón de pavo” o “jamón de pierna”, pero al analizar su etiquetado y composición, Profeco detectó que en realidad son “embutidos cárnicos cocidos” o “productos cárnicos cocidos”, lo que significa que no son jamón y no pueden venderse como tal.
De acuerdo con la NOM-158, para que un producto sea considerado jamón debe cumplir con:
Los productos detectados por Profeco como no jamón tienen un bajo contenido de proteína cárnica, altos niveles de almidones, féculas o agua añadida, lo que los convierte en embutidos cárnicos cocidos, que son una mezcla de carne y otros ingredientes sin cumplir los estándares de calidad de un jamón verdadero.
Si el empaque dice “producto cárnico cocido” o “embutido cárnico cocido”, no es jamón.
Busca que diga “jamón de pavo” o “jamón de pierna” y que en ingredientes no predominen almidones o féculas.
Debe indicar al menos 12% de proteína libre de grasa en jamones comerciales.
Si tiene menos, es un producto de calidad inferior o no es jamón.
Los precios muy bajos pueden ser un indicio de productos que no son jamón, ya que utilizan carne mecanicamente separada, féculas y agua para reducir costos.
Exceso de sodio o grasas saturadas son comunes en estos productos de baja calidad.
Comprar productos que no son jamón representa un engaño al consumidor, ya que se paga por un alimento que no cumple con lo que promete. Además, su valor nutrimental es inferior, con menos proteína y más ingredientes de relleno.
Profeco señala que venderlos como jamón incumple el artículo 32 de la Ley Federal de Protección al Consumidor, que prohíbe inducir a error al comprador mediante información falsa o ambigua.
Todos los jamones cumplen con las normas sanitarias, sin embargo, la Profeco detectó que no cumplían con lo que decía el etiquetado, y esto podría llevar a un error al consumidor.
Exceso de nitritos:
El Mexicano: Jamón campirano de pavo.
Proteína menor a la declarada:
Bafar Virginia: Jamón de pavo.
Fud: Jamón de pierna horneado.
Grasa menor a la declarada:
Bafar: Jamón americano
Bafar: Jamón lunch
Sodio menor al declarado:
Chimex: Jamón Ibero Barcelona.
Nutri Deli: Jamón de pierna horneado.
Zwan Premium: Jamón de cerdo y pavo.
Producto con más proteína y menos sodio de lo declarado:
Benji: Imitación jamón 100% vegano
La Profeco señala que, a veces, los embutidos cárnicos se ven demasiado lisos, brillosos o con apariencia de masa prensada; a diferencia del jamón, que suele tener un tono uniforme y una textura firme y fibrosa.
La Profeco resalta que es importante revisar que en el empaque diga “jamón” y no “producto cárnico”, “cocido de cerdo” o “embutido”.