
Agencia Dinero en Imagen. Marzo 25, 2026.
Arrancan las vacaciones de Semana Santa, en esta ocasión, disfrutar de la temporada será 16.5% más costoso, reveló la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (Anpec).
Desde el “Acapulcazo” hasta una salida al cine con la familia serán más caros este año: “estas opciones, en comparación con el año pasado, registrarán un incremento promedio de 16.5% en sus costos, reflejando la presión inflacionaria sobre el precio de las actividades recreativas y turísticas”, alertó la Alianza.
“Una escapada de cuatro días y tres noches a destinos de playa o pueblos mágicos, considerando transporte terrestre, hospedaje y alimentos, puede representar gastos aproximados de entre 21 mil pesos, y 25 mil pesos a destinos populares de cercanía con la capital, como Acapulco, Veracruz, Ixtapan, San Miguel de Allende, Puebla, entre otros”, reveló.
Para Cuauhtémoc Rivera, presidente de la Anpec, las vacaciones de Semana Santa no sólo representan un periodo de descanso, sino también un momento de presión económica para los hogares, por lo que muchas familias optan por no salir de vacaciones durante esta temporada.
Sin embargo, “tener a los niños y jóvenes en casa implica un incremento en los gastos del hogar, como alimentación, ya que los muchachos comen más, también se incrementan los recibos de agua, luz y gas, así como lo que se gasta en opciones de entretenimiento, sin dejar pasar los pagos adicionales que genera el cuidado de los menores cuando los padres continúan trabajando”, explicó.
Durante los próximos días, la dinámica del hogar cambiará, los niños dejarán de ir a la escuela y con ello se modificará la rutina, por lo cual hay que preguntarse quién cuidará a los niños y qué harán con su tiempo libre.
Entre las opciones están los campamentos de Pascua o talleres de Semana Santa. Los diversos campamentos tendrán un costo que oscilará entre mil 800 y 3 mil pesos semanales por niño.
En esta temporada se suelen estrenar películas familiares. Asistir al cine puede representar un gasto cercano a mil 600 pesos, considerando entradas, combos de alimentos en dulcería y transporte.
Visitar una plaza comercial, para comer una hamburguesa, papas, refrescos y un helado de postre, más los traslados, rondará los mil 200 pesos por familia.
Aunque también se puede optar por actividades al aire libre, éstas no se encuentran exentas de gastos. Visitar un balneario puede alcanzar los 4 mil 250 pesos, incluyendo entradas, alimentos y transporte; mientras que un simple picnic en un parque público, llevando comida preparada de casa y contemplando el traslado y uno que otro antojito (elote), puede requerir, como mínimo, mil pesos.
José Luis Muñoz Domínguez, director ejecutivo de Sustentabilidad y relación con inversionistas de Banorte, señaló que para tener unas vacaciones sin estrés financiero, es necesario evitar dar “tarjetazo” a la menor provocación.
“Haz números antes de hacer maletas. Define cuánto puedes gastar en transporte, hospedaje, comidas y “gustitos”. La tarjeta de crédito no es dinero extra, es dinero prestado”, alertó.