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¿Te enojas con facilidad? Así afecta la ira a tu organismo; descubre las claves para gestionar esta emoción

¿Te enojas con facilidad? Así afecta la ira a tu organismo; descubre las claves para gestionar esta emoción

  • Durante el enojo las personas suelen enfocarse en tener la razón y dejan de escuchar otros puntos de vista

Octubre 23, 2026 | Enojarse es una respuesta natural del sistema nervioso que nos prepara para reaccionar ante situaciones que percibimos como injustas, amenazantes o frustrantes.

Detrás del enojo puede haber estrés, ansiedad, agotamiento, tristeza, emociones no procesadas o dificultades para gestionar lo que sentimos, experimentando una leve irritación o, incluso ira.

Esto es lo que ocurre al enojarse

Desde recuerdos traumáticos, reclamos y malos pensamientos, el enojo impide pensar con claridad ante una situación de estrés, por ello gestionar y entender el enojo es importante para enfrentarlo y manejarlo de forma asertiva.

De acuerdo con el ISSSTE, ante esta emoción se activan distintos circuitos cerebrales y se producen cambios en la actividad de neurotransmisores y hormonas, como la noradrenalina y la dopamina. También pueden presentarse cambios en la frecuencia cardíaca, la presión arterial y la respiración.

¿Cómo gestionar el enojo?

Según la institución, algunas claves para saber cómo responder ante esta emoción pueden ser las siguientes:

  • Reconocer y expresarse de forma clara y asertiva, sin agredir a otras personas
  • Manejar la situación de manera que permite recuperar la calma y pensar antes de actuar
  • Ayudar a identificar el problema, establecer límites y buscar soluciones

Cuando se pierde el control ante esta emoción, el enojo se vuelve destructivo y puede generar problemas en los vínculos más cercanos, haciendo sentir a la persona como si estuviera a merced de una emoción impredecible y poderosa.

Señales de alerta:

  1. La emoción es muy intensa, frecuente o difícil de controlar
  2. Se manifiesta mediante agresiones, amenazas o conductas impulsivas, o se reprime constantemente sin encontrar formas saludables de gestionarlo
  3. Puede contribuir al estrés persistente y afectar la salud física y emocional
  4. Deteriora las relaciones personales y puede dañar los vínculos con familiares, amistades o compañeros de trabajo

Con información de El Universal