
Octubre 23, 2026 | Enojarse es una respuesta natural del sistema nervioso que nos prepara para reaccionar ante situaciones que percibimos como injustas, amenazantes o frustrantes.
Detrás del enojo puede haber estrés, ansiedad, agotamiento, tristeza, emociones no procesadas o dificultades para gestionar lo que sentimos, experimentando una leve irritación o, incluso ira.
Desde recuerdos traumáticos, reclamos y malos pensamientos, el enojo impide pensar con claridad ante una situación de estrés, por ello gestionar y entender el enojo es importante para enfrentarlo y manejarlo de forma asertiva.
De acuerdo con el ISSSTE, ante esta emoción se activan distintos circuitos cerebrales y se producen cambios en la actividad de neurotransmisores y hormonas, como la noradrenalina y la dopamina. También pueden presentarse cambios en la frecuencia cardíaca, la presión arterial y la respiración.
Según la institución, algunas claves para saber cómo responder ante esta emoción pueden ser las siguientes:
Cuando se pierde el control ante esta emoción, el enojo se vuelve destructivo y puede generar problemas en los vínculos más cercanos, haciendo sentir a la persona como si estuviera a merced de una emoción impredecible y poderosa.
Con información de El Universal