
Octubre 14, 2026 | Tras años de que llegara la viruela símica al país, la Secretaría de Salud informó que México ya cuenta con vacunas contra mpox; sin embargo, el acceso a la inmunización no será para todos, pues dependerá de una valoración individual y de las existencias.
El Manual Técnico para la Implementación de la Vacunación frente a la Mpox, elaborado por la Secretaría de Salud y el Censida en octubre de 2026, reporta 2 mil 800 frascos disponibles en el país y establece una asignación inicial para siete entidades.
El documento contempla dos vías de acceso: la vacunación de personas que tuvieron contacto estrecho con un caso probable o confirmado y la prevención en adultos con determinadas condiciones de exposición. La estrategia incluye a personas con y sin VIH.
La vacunación preventiva está dirigida a personas de 18 años o más que cumplan al menos uno de los siguientes criterios durante los seis meses previos a su valoración, de acuerdo con el apartado de elegibilidad del manual:
Estos criterios deberán revisarse mediante una entrevista confidencial y sin estigma. La elegibilidad se establece por las condiciones de exposición y la vulnerabilidad clínica, por lo que ser parte de una orientación sexual determinada no aparece como requisito suficiente para recibir la vacuna.
El manual también contempla, de manera excepcional, a adultos con exposición laboral o de laboratorio al virus, actual o prevista. Cada caso necesitará una justificación documentada; esta posibilidad no se extiende automáticamente a todo el personal de salud.
Las personas que hayan tenido contacto estrecho con un caso probable o confirmado podrán ser consideradas para vacunación dentro de los 14 días posteriores a la exposición, siempre que no presenten síntomas. Esta vía también está sujeta a los límites de edad y las contraindicaciones de la estrategia.
La recomendación es ofrecerla cuanto antes, idealmente durante los primeros cuatro días. Entre los días cinco y 14 puede aplicarse a personas asintomáticas, explicando que podría disminuir la gravedad de la enfermedad, pero que no garantiza evitar la infección.
Si aparecen síntomas compatibles con mpox, la indicación es posponer la vacunación y activar la evaluación clínica y el diagnóstico. Después del día 14, el manual ya no contempla su aplicación como medida preventiva para esa exposición.
Vivir con VIH no es un requisito para acceder a la vacuna; sin embargo, el manual identifica condiciones que ayudarán a seleccionar a las personas candidatas cuando la demanda supere las dosis disponibles, debido a su mayor exposición o riesgo de enfermedad grave.
Entre esos factores están el uso de PrEP, el tratamiento preventivo frente al VIH, y, en personas que viven con el virus, un recuento de CD4 inferior a 200 células por microlitro, especialmente cuando no existe control virológico. Los CD4 son células que participan en la defensa del organismo.
La estrategia contempla ofrecer pruebas de VIH de forma voluntaria y confidencial. Rechazar esa prueba no puede condicionar el acceso a la vacunación, a la atención médica ni a los demás servicios, establece el documento.
La asignación inicial comprende Ciudad de México, Estado de México, Jalisco, Quintana Roo, Nuevo León, Yucatán y Veracruz. Estas entidades concentraron el 88.6% de los casos registrados en 2025 y 2026, con corte a la semana epidemiológica 36, según el análisis incluido en el manual.
Del inventario nacional, 2 mil 760 frascos están asignados a las entidades y 40 permanecerán en resguardo. Mediante la aplicación fraccionada, las existencias destinadas a vacunación permitirían completar entre 5 mil 520 y 6 mil 900 esquemas de dos aplicaciones, antes de descontar pérdidas.
La Ciudad de México tiene la mayor asignación, con mil 340 frascos, seguida del Estado de México, con 440, y Jalisco, con 320. El rendimiento final dependerá de la técnica de aplicación, las pérdidas y la reserva necesaria para garantizar las segundas dosis.
El esquema previsto consta de dos aplicaciones de 0.1 mililitros por vía intradérmica, separadas por un mínimo de 28 días. Esta administración en la piel se plantea como una alternativa excepcional y temporal ante la disponibilidad limitada del biológico.
Las autoridades estatales, en coordinación con Censida y Censia, definirán las sedes. Los CAPASITS y otros servicios podrán identificar y canalizar a personas candidatas, pero el documento no establece que todos esos centros vayan a aplicar la vacuna, ni incluye un calendario público de citas.
El manual excluye a menores de 18 años y señala que el embarazo y la lactancia figuran entre las contraindicaciones del registro mexicano. También establece restricciones por hipersensibilidad a la vacuna o a sus componentes, que deben revisarse durante la valoración médica.
La vacunación rutinaria tampoco se recomienda para quienes tuvieron una infección previa confirmada por mpox. Si la enfermedad se confirma después de la primera aplicación, el documento indica no administrar la segunda y canalizar a la persona para evaluación y seguimiento.
Cumplir los criterios permite ser considerado para vacunación, pero la programación dependerá de las existencias y de la operación local. El manual establece que el acceso de las personas elegibles debe garantizarse sin distinción de afiliación o derechohabiencia.
Con información de Excélsior