
Junio 26, 2026. La Selección Mexicana cerró una fase de grupos perfecta en el Mundial 2026: 9 puntos, 6 goles a favor y portería imbatida. El Tricolor de Javier Aguirre clasificó como líder del Grupo A con autoridad y ahora espera rival en dieciseisavos.
Sin embargo, uno de los posibles cruces genera máxima alerta: Ecuador.
La otra Tricolor, que terminó segunda en las eliminatorias sudamericana con 29 puntos (mejor registro histórico en el formato actual), llega con el ánimo por las nubes tras vencer 2-1 a Alemania en un juego de vida o muerte que iban perdiendo desde el minuto 2 de juego.
Pero en una exhibición histórica, la Selección le dio la vuelta a la Mannschaft y logró lo que sólo cuatro equipos americanos han conseguido (los otros tres son Brasil, Argentina y México): derrotar a los teutones en una Copa del Mundo.
Ese triunfo no solo les dio confianza, sino que demostró que son capaces de competirle de igual a igual a cualquier selección.
Dirigidos por Sebastián Beccacece, los ecuatorianos se caracterizan por su solidez defensiva. En las eliminatorias sudamericanas recibieron solo cinco goles en 18 partidos, igualando el récord de Brasil en 2022.
Además, están plagados de estrellas que juegan en los mejores equipos de Europa: Piero Hincapié (Arsenal), Willian Pacho (PSG), Pervis Estupiñán (AC Milan) y Moisés Caicedo (Chelsea) forman un muro difícil de romper.
Aunque a Ecuador les cuesta generar gol (fueron la tercera selección con menos anotaciones en eliminatorias), su intensidad, transiciones rápidas y físico los convierten en un rival incómodo. La victoria ante Alemania les dio un impulso emocional enorme y llegan a la fase de 16avos con la moral hasta el techo.
Para Javier Aguirre, enfrentar a Ecuador sería uno de los escenarios más complicados. México ha mostrado solidez defensiva y buen ataque, pero ante un equipo que presiona alto, corre y se cierra bien, el Tri podría sufrir.
El factor físico y el alto ritmo de los ecuatorianos pondrían a prueba la frescura mexicana tras una fase de grupos exigente.
Además, Ecuador tiene hambre de revancha histórica. Nunca han sido habituales en rondas eliminatorias y solo una vez llegaron a octavos. Un triunfo ante México representaría un salto gigante para su fútbol.
Otro favor a considerar es que ese potencial juego contra Ecuador se llevaría a cabo en el Estadio Azteca, pero el factor altura sería nulo para los ecuatorianos ya que su capital, Quito, está incluso a más altura que la Ciudad de México (2850 metros sobre el nivel del mar contra 2240 de CDMX).
Si los cruces se dan de esta manera, México se enfrentaría a un rival motivado, compacto y con jugadores de primer nivel en Europa. La afición tricolor sabe que no sería un partido fácil, por lo que Javier Aguirre deberá preparar muy bien el aspecto táctico y emocional para evitar sorpresas.
Por ahora, México celebra su clasificación invicta y el liderazgo del grupo. Pero a partir de la fase de 16avos el nivel sube drásticamente, y Ecuador aparece como uno de los rivales más peligrosos posibles.
Hasta este momento, el Tricolor mexicano estaría recibiendo a Escocia, pero con el triunfo de Ecuador, las posibilidades de un choque contra la escuadra azteca se han disparado y, a menos que ocurra algo inesperado, serían los sudamericanos los que visitarían la capital del país.
De confirmarse el Ecuador-México, a la escuadra de Javier Aguirre le habrá tocado, como dice el refrán, “bailar con la más fea”.
Las selecciones de México y Ecuador se han enfrentado seis veces en torneos oficiales, con 4 triunfos para la escuadra azteca, una derrota y un empate.
Con información de Marca.