
Noviembre 03, 2026 | La muerte de Rachel Apa, una atleta estadounidense de 24 años, conmocionó al mundo del deporte después de que se desplomara cuando estaba a punto de completar el Maratón de Nueva York 2026. La joven participaba por primera vez en la exigente competencia de 42.195 kilómetros, celebrada el domingo 1 de noviembre, pero sufrió una emergencia médica en Central Park, a aproximadamente 3.2 kilómetros de la meta, y falleció horas después en un hospital de Manhattan.
El caso llamó especialmente la atención después de que su familia revelara los últimos mensajes que intercambió con su padre durante el recorrido. En ellos, la corredora manifestó que sentía dolor, aunque continuó avanzando hasta acercarse al tramo final de la prueba.
La joven originaria de Lewisberry, Pensilvania, llevaba meses preparándose para participar en una de las competencias de atletismo más importantes del mundo. Sin embargo, cuando alcanzó aproximadamente la milla 24, sufrió un colapso mientras recorría las calles de Central Park, en Nueva York.
Al percatarse de lo ocurrido, varios espectadores se acercaron para auxiliarla. Entre ellos había personas con conocimientos médicos que comenzaron a realizar maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP), mientras llegaban los servicios de emergencia de la competencia.
Posteriormente, el personal sanitario utilizó un desfibrilador y la trasladó al Mount Sinai Medical Center, donde los médicos intentaron salvarle la vida durante varias horas.
No obstante, Rachel fue declarada muerta alrededor de las 21:40 horas del domingo, tiempo local de Nueva York, dejando consternados a sus familiares y a la comunidad de corredores.
Uno de los detalles más conmovedores del caso fue revelado por Steve Apa, padre de la deportista, quien siguió su participación desde Pensilvania mediante una aplicación que permitía monitorear su ubicación durante la carrera.
De acuerdo con su testimonio, la atleta comenzó a manifestar molestias cuando alcanzó la milla 18, aproximadamente el kilómetro 29. En ese momento le envió un mensaje que decía “Ow”, expresión inglesa utilizada para manifestar dolor.
Una milla después, volvió a comunicarse con él mediante otro texto: “Ow, Ow”, dando a entender que las molestias continuaban mientras avanzaba hacia la meta.
Pese a ello, Rachel consiguió llegar hasta la milla 23, cuando su padre le envió un mensaje de ánimo que decía “Final stretch” (tramo final). Sin embargo, ya no recibió respuesta.
Poco después, la ubicación de la joven dejó de avanzar en la aplicación de seguimiento, lo que alertó a su familia sobre la emergencia que estaba ocurriendo en Central Park.
Su madre, Michelle Apa, también se encontraba en Nueva York para acompañarla y había conseguido grabarla sonriendo cuando pasó por la milla 14, varias horas antes del trágico desenlace.
Según explicó Steve Apa, los médicos atribuyeron el fallecimiento de su hija a una rabdomiólisis, una condición que provoca la destrucción acelerada del tejido muscular y libera sustancias al torrente sanguíneo que pueden ocasionar complicaciones graves.
Entre sus consecuencias se encuentran posibles daños en los riñones y alteraciones en el funcionamiento de otros órganos. Este padecimiento puede aparecer después de realizar esfuerzos físicos extremadamente intensos, aunque también tiene otras causas.
El padre de la corredora aseguró que su hija se encontraba en excelentes condiciones físicas antes de participar en la competencia, por lo que la noticia resultó especialmente difícil de asimilar para su familia.
Hasta el momento, no se ha difundido públicamente un dictamen del médico forense que confirme de manera independiente la causa de muerte, por lo que la explicación sobre la rabdomiólisis debe atribuirse al testimonio familiar.
Tras conocerse la tragedia, New York Road Runners, organización encargada del Maratón de Nueva York, expresó sus condolencias a los familiares, amigos y participantes de la competencia.
Con información de Publímetro