
Agencia Marca. Mayo 22, 2026.
La Final del Clausura 2026 de la Liga MX ya dejó emociones, polémicas arbitrales y ahora también un cruce verbal entre los banquillos. Después de que Efraín Juárez insinuara que Cruz Azul había recibido ayudas arbitrales durante la liguilla, apareció la respuesta de Joel Huiqui, quien salió a defender la legitimidad del torneo y lanzó un mensaje directo sobre cómo debe analizarse una serie por el campeonato.
En medio de un ambiente cada vez más caliente entre Pumas UNAM y La Máquina, el entrenador cementero pidió poner el foco en el rendimiento deportivo y no en las sospechas alrededor del arbitraje. Su frase, “no hay que ensuciar la Final”, rápidamente encendió la conversación entre aficionados y analistas, añadiendo otro capítulo a una definición que ha vivido bajo la lupa dentro y fuera de la cancha.
El entrenador de Cruz Azul eligió un tono firme, pero sin alimentar una confrontación directa.
Durante sus declaraciones posteriores al partido, Joel Huiqui destacó el mérito deportivo de ambos equipos y rechazó que el arbitraje deba convertirse en el eje principal del análisis.
“Ha sido una final maravillosa. Me parece a mí que los dos equipos están justamente en la final porque se lo merecen”.
Huiqui recordó además el recorrido competitivo de ambos clubes durante el semestre, subrayando que Pumas terminó como líder general y que Cruz Azul cerró tercero en la clasificación.
Sin embargo, la frase que terminó marcando su postura llegó después.
“No hay que ensuciar la final, la final ha sido muy transparente, muy honesta y creo que hoy el resultado es justo”.
La respuesta de Huiqui no apareció en el vacío. Todo surge después de las declaraciones de Efraín Juárez, técnico de Pumas, quien sostuvo que Cruz Azul había recibido beneficios arbitrales a lo largo de la liguilla y que ese factor habría influido en su presencia dentro de la gran Final.
Las palabras del estratega universitario añadieron todavía más combustible a una serie que ya venía marcada por discusiones alrededor de designaciones arbitrales, jugadas polémicas y decisiones revisadas con lupa por aficionados y especialistas.
En un entorno tan sensible, cualquier insinuación sobre ayudas arbitrales inevitablemente dispara reacciones inmediatas. Y Huiqui decidió responder desde el discurso del mérito deportivo.
Más allá del arbitraje, el técnico cementero quiso regresar la conversación al futbol.
Huiqui insistió en que la competencia exige revisar rendimiento, errores y fortalezas propias antes de buscar explicaciones externas.
“Lo importante es analizar, ver un poco lo que hicimos bien, hicimos mal, y enfocarnos en eso”.
También reconoció la complejidad emocional y competitiva de una Final de Liga MX, donde todos quieren levantar el trofeo y cualquier detalle termina amplificado.
Incluso, el entrenador aprovechó para valorar al rival y admitir el impacto de Keylor Navas en el desarrollo del encuentro.
“Nos hubiera encantado ganarlo, tuvimos muchas opciones de gol, tienen un gran portero y sacó todas las de gol”.
Mientras el campeonato sigue escribiendo su desenlace, la disputa dialéctica entre los banquillos ya se convirtió en otro capítulo de una Final que se niega a pasar desapercibida.