
Septiembre 21, 2026 | El partido de la NFL en Brasil ya está confirmado, pero los equipos podrían estar cayendo en una trampa peligrosa en Río de Janeiro. Roger Goodell y la liga han dado luz verde para que los Dallas Cowboys y los Baltimore Ravens se enfrenten en el histórico Estadio Maracaná, a pesar de la creciente preocupación por el grave deterioro del terreno de juego.
Si bien un portavoz de la NFL insiste en que tienen un plan para garantizar una superficie de alta calidad, los futbolistas profesionales locales que juegan en ese césped todas las semanas están lanzando una seria advertencia.
La NFL acogerá ocho enfrentamientos internacionales más esta temporada. Uno de estos partidos está programado para disputarse en el Estadio Maracanã de Río de Janeiro, Brasil, entre los Dallas Cowboys y los Baltimore Ravens.
La situación actual del campo de juego y los informes que llegan una semana previa al evento no son panoramas prometedores para ninguno de los equipos. Se pondría en riesgo a las estrellas de ambos equipos en un campo que no tiene todas las condiciones aseguradas para cuidarlos y evitar lesiones.
Las críticas salieron del vestuario de Flamengo, que ha usado el estadio con frecuencia en las últimas semanas: recibió a Corinthians el 13 de septiembre, empató 1-1 con Independiente del Valle en la Copa Libertadores y el domingo enfrentó a Bragantino
“No hace falta hablar del campo; todo el mundo puede verlo”, dijo el portero del club Flamengo Agustín Rossi. “La forma en que jugamos, es increíble tener un campo así. Ambas áreas son terribles. Si miras, hay bultos por todas partes”. Rossi añadió que aún faltaba un partido de la NFL durante el parón internacional y que esperaba que, después, el campo mejorara.
El mediocampista Giorgian De Arrascaeta habló en la misma línea: “El campo no para de empeorar. Cada vez es más difícil controlar el balón”.
Tras la victoria del domingo, el delantero Pedro, que marcó uno de los goles, admitió que el campo no está en buenas condiciones, que el problema afecta a los dos equipos y que algunas jugadas se pierden por culpa del césped, aunque aclaró que no lo usa como excusa
En medio de las advertencias, Brian Schottenheimer intentó bajar la preocupación. El entrenador de los Cowboys afirmó que no está inquieto por el estado del campo.
Dallas, además, no llegó a Brasil sin información. La organización había enviado personal al Maracaná meses atrás para evaluar la superficie y analizar las condiciones del estadio.
Eso no significa que la NFL vaya a dejar el terreno tal como está. La liga trabaja para preparar la superficie y tendrá poco tiempo entre la actividad de Flamengo y la llegada del partido de NFL.
La situación recuerda lo ocurrido en 2024, cuando Philadelphia Eagles y Green Bay Packers disputaron un partido en São Paulo. Algunos jugadores tuvieron problemas con la tracción y Saquon Barkley llegó a utilizar tacos más largos para conseguir mayor agarre.
Esta vez, la NFL busca evitar una situación similar y mantiene firme su plan para Río de Janeiro. El encuentro, además, será el primero de temporada regular de la liga en esa ciudad
Por ahora, el partido sigue programado, Cowboys y Ravens jugarán el 27 de septiembre a las 4:25 p. m. ET en el Maracaná. La NFL no anunció ningún cambio de sede y mantiene sus planes para el histórico encuentro.
La advertencia de los futbolistas brasileños, sin embargo, dejó una pregunta abierta que solo tendrá respuesta cuando comience el partido: ¿Cómo estará realmente el césped del Maracaná cuando Cowboys y Ravens salgan a jugar?
Con información de Marca USA