
Agencia Publimetro. Enero 28, 2026.
Los aficionados están listos para gozar del Super Bowl 2026, que enfrenta a Seattle Seahawks y New England Patriots en el evento deportivo más esperado del año en Estados Unidos, aunque también es uno de los espectáculos más caros del planeta, incluso más que el Mundial de Futbol.
Para los fanáticos que sueñan con vivir la experiencia en vivo, el Super Bowl LX, que se disputará el 8 de febrero en el Levi’s Stadium de Santa Clara, California, representa una emoción… y un golpe al bolsillo.
Según datos de la plataforma TickPick, el boleto más barato para este Super Bowl ronda los seis mil dólares, mientras que el precio promedio alcanza los 12 mil 649 dólares.
En los asientos premium, las cifras se disparan: la entrada más cara se acerca a los 60 mil dólares en la zona VIP del recinto deportivo, equivalentes a casi un millón de pesos, una cantidad que supera el precio de un auto nuevo de lujo o incluso el enganche de una vivienda de gran tamaño.
Según los precios de los boletos que se dieron a conocer este lunes, incluso las zonas más alejadas del campo muestran precios de cinco cifras, mientras que los asientos cercanos a la cancha superan fácilmente los 20 mil dólares, dependiendo de la ubicación y la demanda.

Según algunos usuarios, la aplicación de Ticketmaster envió notificaciones de preventa y los precios confirman la tendencia.
La entrada más accesible aparece en siete mil 107 dólares, mientras que sentarse en una ubicación “cómoda”, como una fila 18, puede costar hasta 21 mil dólares.
Y eso sin contar vuelos, hotel, transporte, alimentos y recuerdos, lo que convierte el viaje al Super Bowl en una experiencia que fácilmente supera los 20 mil dólares por persona.
El alto precio no es casualidad, la NFL controla estrictamente la distribución de entradas:
Con tan pocas entradas disponibles para el público general, la reventa eleva los precios a niveles históricos.
El choque entre Seattle Seahawks y New England Patriots solo ha incrementado el interés.
Seattle llega como ligero favorito en las apuestas, respaldado por la mejor defensiva de la NFL, mientras que New England apuesta por el talento joven de su quarterback Drake Maye y una tendencia histórica que favorece a los equipos no favoritos.