
Julio 16, 2026. El presidente argentino, Javier Milei, respaldó este jueves el reclamo de los jugadores de la Albiceleste por la soberanía de las islas Malvinas tras la victoria mundialista de este miércoles ante Inglaterra, aunque instó a separar la política del deporte y aseguró.
“Las Malvinas son argentinas y las vamos a recuperar en el plano diplomático”. afirmó el mandatario.
“Es un sentimiento que esta dentro de todos los argentinos y es perfectamente válido y lícito que ellos se quieran expresar y lo hagan”, expresó Milei durante una entrevista con el medio El Observador tras ser consultado por la bandera con el mensaje ‘Las Malvinas son argentinas” desplegada en el campo por los jugadores argentinos tras el triunfo por 2-1 ante Inglaterra.
El mandatario aclaró, sin embargo, que “un partido de futbol es un partido de futbol y así lo entendió el director técnico y así lo entendieron los veteranos (de la guerra de Malvinas)”.
“Las cosas que pasan en la cancha con los jugadores no son parte de la diplomacia. En el peor de los casos la Argentina recibirá una sanción económica de 30 mil dólares”, añadió, respecto de una eventual sanción por parte de la FIFA.
“Efectivamente las Malvinas son argentinas, las vamos a recuperar y lo vamos a hacer en el plano diplomático con una inteligencia en el accionar”, subrayó Milei, que destacó los avances logrados por la Cancillería argentina en materia diplomática a través de un acercamiento con Estados Unidos para facilitar la reactivación de negociaciones.
En ese contexto, advirtió que “desde una posición de responsabilidad ciertos errores son inadmisibles y podrían tener consecuencias muy negativas”, en una declaración interpretada por los medios argentinos como una crítica a la vicepresidenta, Victoria Villarruel, de quien está distanciado y que antes del partido había calificado a los británicos de “piratas usurpadores”.
Las declaraciones del presidente se dan en medio de la polémica por la bandera desplegada en el campo de juego del Atlanta Stadium por los futbolistas argentinos tras la agónica victoria ante Inglaterra y la clasificación a la final, un hecho que ha desencadenado un fuerte reclamo por parte del Gobierno británico para que la FIFA lleve a cabo una investigación exhaustiva.
“Puede que el Mundial no sea nuestro, pero las islas Malvinas (Falkland en inglés) sin duda lo son”, dijo a los medios la portavoz del primer ministro británico, Keir Starmer.
En la antesala y también durante los festejos por el triunfo, las calles y las redes sociales de Argentina fueron inundadas por banderas y mensajes en reclamo por las islas, que están bajo soberanía británica desde 1833 y por la cual el país suramericano y el Reino Unido se enfrentaron en una guerra en 1982.
Considerado un partido de alto riesgo por la fuerte rivalidad de las dos hinchadas, las autoridades de seguridad de los Estados Unidos y la FIFA prohibieron a los aficionados ingresar al estadio con banderas o insignias políticas, incluyendo aquellas con reivindicaciones relativas a las Malvinas.
Con información De 10.