
Julio 30, 2026. Un tribunal del Reino Unido ordenó a Mitch Winehouse, padre de la cantante Amy Winehouse, pagar cerca de un millón de libras esterlinas (1,338,555 dólares) en costos legales tras perder una demanda presentada contra Naomi Parry, exestilista de la artista, y Catriona Gourlay, amiga cercana de la cantante.
El caso estuvo relacionado con la venta de objetos que pertenecieron a la fallecida intérprete en subastas realizadas en Estados Unidos.
Mitch Winehouse, de 75 años, interpuso la demanda ante el Tribunal Superior de Inglaterra y Gales al sostener que Parry y Gourlay obtuvieron beneficios económicos mediante la venta de prendas de vestir, maquillaje y otros artículos personales de la cantante sin su autorización.
Además, afirmó que ambas ocultaron deliberadamente las transacciones y reclamó 730 mil libras esterlinas (976,707.15 dólares) correspondientes a las ganancias obtenidas por las ventas.
Sin embargo, la jueza Sarah Clarke KC desestimó la demanda y concluyó que Mitch tenía conocimiento de las subastas desde un inicio. En una resolución emitida previamente este año, la magistrada señaló que, posteriormente, el demandante inició acciones legales contra las dos mujeres.
Amy Winehouse falleció en 2011 a los 27 años debido a una intoxicación por alcohol. Tras su muerte, Mitch Winehouse heredó el patrimonio multimillonario de la cantante.
Una década después, en 2021 y 2023, Naomi Parry y Catriona Gourlay participaron en la venta de diversos objetos relacionados con la intérprete mediante subastas celebradas en Estados Unidos.
Durante el proceso judicial, Parry declaró que Amy acostumbraba regalar ropa y otros objetos personales a sus amistades. Según su testimonio, la cantante entregaba con frecuencia prendas de vestir a personas cercanas
Entre los artículos subastados figuró un vestido corto de seda utilizado por Amy Winehouse durante su última presentación en Belgrado, Serbia.
De acuerdo con la información presentada ante el tribunal, esa prenda fue vendida por 180 mil libras esterlinas (240,715 dólares). La cantante falleció cinco días después de haber utilizado ese vestido.
El tribunal también escuchó que el catálogo de la subasta incluyó un total de 834 artículos.
Según la información presentada durante el juicio, la venta de 2021 generó ingresos por aproximadamente 1.04 millones de libras esterlinas (1.3 millones de dólares) para el patrimonio de Amy Winehouse, de los cuales el 30% fue destinado a la Amy Winehouse Foundation.
Mitch Winehouse sostuvo que entendía que los recursos obtenidos en esa subasta serían distribuidos entre él, la madre de la cantante, Janis Winehouse, y la fundación creada en memoria de la artista.
Naomi Parry declaró además que Mitch le ofreció 187 mil libras esterlinas correspondientes a los ingresos obtenidos por la venta de sus artículos como parte de un acuerdo para poner fin al litigio. La exestilista indicó ante el tribunal que rechazó esa propuesta.
En una resolución posterior sobre los costos del proceso, emitida el miércoles, la jueza Sarah Clarke KC determinó que Mitch Winehouse deberá cubrir pagos provisionales de 569 mil 330 libras esterlinas (760,909 dólares) a favor de Naomi Parry y de 394 mil 521 libras esterlinas (527,489 dólares) para Catriona Gourlay en un plazo de dos semanas.
Asimismo, la magistrada ordenó que el demandante pague los costos legales de ambas mujeres bajo una base de indemnización, un mecanismo mediante el cual la parte beneficiaria puede recuperar un porcentaje mayor de los gastos legales incurridos durante el litigio.
En su resolución, la jueza señaló que el demandante presentó una reclamación que calificó como débil y que el desarrollo del proceso derivó en un litigio de gran escala.
También indicó que Mitch Winehouse intentó ampliar el alcance de la demanda en una etapa avanzada del procedimiento, lo que provocó que el juicio, inicialmente previsto para seis días entre diciembre y enero, se extendiera por tres jornadas adicionales.
La magistrada añadió que las acusaciones formuladas por el demandante afectaron la reputación, las perspectivas profesionales, la estabilidad financiera y la salud de las demandadas.
También consideró que ambas mujeres tenían derecho a defender su reputación personal y profesional durante todo el proceso judicial.
Con información de Infobae.