Al filo de la noticia

“Voy al Lejano Oriente; allí los n|ñ*s de 12 años son mayores de edad”: la confesión de Thomas Markle, acusado de p*rn0gr@fía

  • Acusado de un presunto delito de abuso infantil, ve la luz una comprometida carta en la que el padre de Meghan se sincera con su primera mujer.

Octubre 26, 2026 | El caso judicial que rodea a Thomas Markle (82 años), padre de Meghan Markle (45), ha dado un giro tras conocerse nuevos detalles sobre la investigación que las autoridades de Filipinas mantienen abierta contra él por supuestos delitos de pornografía infantil.

Mientras los peritos forenses analizan los dispositivos intervenidos, The Sun ha destapado una carta de siete páginas enviada en 2019 a Scotland Yard por la primera esposa de Markle, Roslyn Loveless, en la que alertaba de los oscuros motivos detrás de sus viajes al sudeste asiático.

En dicha misiva, remitida al Centro de Evaluación de Amenazas Fijadas (FTAC) de la Policía Metropolitana de Londres, Loveless aseguraba haberle confrontado directamente en el pasado tras presentarle una denuncia por abusos sexuales infantiles.

Según su relato escrito, Markle padre “negó la acusación, pero afirmó que fue a Filipinas y Tailandia porque allí los niños de 12 años son mayores de edad”.

Las declaraciones adquieren una gravedad extrema a la luz de los descubrimientos realizados por las fuerzas de seguridad filipinas.

Aunque el hijo mayor de Markle, Thomas Jr., entregó un lote inicial de pertenencias, un registro posterior de los agentes en el inmueble donde el padre de Meghan vivió permitió localizar un ordenador portátil y un ingente alijo de imágenes de abuso sexual infantil.

El ministro del Interior de Filipinas, Jonvic Remulla, declaró al rotativo The Guardian que el material intervenido perfila un escenario desolador: “En estos casos donde se mezclan disputas familiares, tenemos que considerar todos los puntos de vista”.

“En este momento, todo apunta a que podría tratarse de un delincuente sexual de la peor calaña. Queremos estar seguros antes de publicar los resultados”.

Los análisis técnicos del terminal informático se prolongarán a lo largo de esta semana para determinar la procedencia de los archivos y verificar si hubo tráfico o almacenamiento activo de dicho contenido.

La revelación de la carta de Loveless -fallecida hace dos años tras haber estado casada con Markle entre 1964 y 1975- ha provocado una fuerte sacudida institucional en el Reino Unido.

Partiendo de la base de que Thomas Markle pronunciara realmente aquellas palabras, el exjefe de detectives de la Policía Metropolitana, Mick Neville, ha subrayado la gravedad del indicio.

“Decir que vas a Filipinas porque es legal tener relaciones sexuales con una niña de 12 años es indicativo de que alguien tiene un interés sexual pervertido en los niños”, ha asegurado.

Aunque hasta 2019 la edad de consentimiento en Filipinas era de 12 años, la legislación del país castigaba en todo momento como delito grave pagar por mantener relaciones sexuales con cualquier persona menor de 18 años.

El documento remitido al FTAC calificaba expresamente a Markle padre y a un tercero de amenaza para la seguridad de Meghan Markle y el príncipe Harry (42).

Aunque los funcionarios de Protección Real decidieron trasladar la carta a los duques de Sussex, Scotland Yard no abrió una causa directa por falta de jurisdicción en el extranjero.

Sin embargo, el cuerpo policial británico admitió durante el fin de semana un grave fallo de coordinación: no remitió la información a las autoridades judiciales de los países implicados para que investigaran los hechos.

Según fuentes cercanas a la duquesa, esta omisión ha generado una honda preocupación en Meghan, quien el pasado viernes emitió un comunicado expresando su consternación y recordando que en 2018 se le aseguró formalmente que las denuncias estaban siendo objeto de pesquisas oficiales.

En la actualidad, la Policía Metropolitana mantiene abierta una revisión interna y evalúa remitir sus actuaciones a la Oficina Independiente de Conducta Policial (IOPC).

Relatos de viajes a Asia

A pesar de que Thomas Markle niega tajantemente cualquier vinculación con el abuso de menores, sus estancias en el sudeste asiático y sus comentarios al respecto vienen de largo.

En declaraciones previas a The Mail on Sunday, admitió haber viajado al menos dos veces a Filipinas con fines de explotación sexual: “Fui para acostarme con prostitutas. Me gustan las mujeres asiáticas, pero eso no es un delito”, justificó entonces.

Por su parte, su propio hijo, Thomas Markle Jr., ya había calificado de “inquietantes” las costumbres de su progenitor en una entrevista concedida en 2017 a la revista In Touch.

En aquel testimonio, Markle Jr. detalló que los viajes a Tailandia comenzaron a principios de los años 80, coincidiendo con la infancia de Meghan y el matrimonio de su padre con Doria Ragland.

Recordó cómo su padre regresó con cigarros de cannabis tailandés (Thai Sticks) y alardeaba en conversaciones privadas de que “podías conseguir dos mujeres para el fin de semana por 50 dólares”.

Aquel patrón de viajes a Filipinas y Tailandia, unido al envío de paquetes y regalos a “amigos” locales, adquiere ahora una dimensión judicial crítica.

Con información de El Español

Built in Breakdance