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Fuerzas Armadas de EE.UU. trasladarán drones a Sudamérica antes de operaciones previstas contra el narco

Fuerzas Armadas de EE.UU. trasladarán drones a Sudamérica antes de operaciones previstas contra el narco

Septiembre 18, 2026 | Se espera que las Fuerzas Armadas de Estados Unidos trasladen drones MQ-9 Reaper que actualmente operan sobre África al comando estadounidense responsable de Sudamérica, según informaron a CNN seis fuentes familiarizadas con la planificación, como parte de una serie de despliegues de equipo militar en la región en momentos en que los funcionarios estadounidenses destacan las asociaciones militares para futuras operaciones antinarcóticos y antiterroristas.

El año pasado, Estados Unidos trasladó al Caribe una combinación de drones MQ-9, cazas F-35 y al menos una aeronave de ataque a tierra AC-130 como parte de una campaña dirigida contra embarcaciones sospechosas de transportar drogas. Sin embargo, este nuevo movimiento se produce en un momento en que funcionarios de la administración Trump han expuesto públicamente planes para intensificar las operaciones terrestres en colaboración con naciones aliadas de Sudamérica.

No está claro cuántos drones MQ-9 del Comando de EE.UU. para África serán transferidos al Comando Sur. Al respecto, una de las fuentes familiarizadas con el asunto señaló que se trataría de la “mayoría”. Esa fuente y otras dos indicaron además que el traslado de los drones utilizados para labores de inteligencia y ataques de precisión se produce ante la previsión de operaciones antinarcóticos y antiterroristas en la región, incluidas posibles acciones en Ecuador. Dicho país comenzó a realizar este año operaciones militares conjuntas con Estados Unidos contra “organizaciones terroristas designadas”.

Otra de las fuentes mencionó que aún se debate si enviar algunos de los drones a Medio Oriente, dado que las fuerzas estadounidenses han perdido activos en su conflicto con Irán, entre ellos varios MQ-9.

Este repliegue desde África se produce a pesar de la persistente preocupación por el terrorismo en el continente. Los mandos militares estadounidenses han advertido que grupos como ISIS y al-Shabaab han seguido ganando fuerza a medida que la presencia de EE.UU. ha disminuido en los últimos años. No obstante, se ha mantenido un ritmo constante de ataques y operaciones militares conjuntas dirigidas contra dichas organizaciones.

Si bien las fuentes confirmaron a CNN que se mantendrán las acciones contra los grupos terroristas, algunas expresaron su inquietud ante la posibilidad de que retirar activos como los drones MQ-9 del control de este mando dificulte la ejecución de tales operaciones.

El secretario de Defensa Pete Hegseth señaló la defensa del territorio nacional de EE.UU. y del hemisferio occidental como la prioridad número uno del Pentágono en la Estrategia de Defensa Nacional oficial del departamento, publicada en enero. Y, ante intereses contrapuestos en el extranjero —entre el Pacífico, Medio Oriente y Europa—, la actividad militar estadounidense en África ha ocupado durante mucho tiempo los últimos lugares en la lista de prioridades militares.

El Pentágono declinó hacer comentarios para este artículo.

CNN informó anteriormente que la administración Trump elaboró ​​el año pasado un dictamen jurídico clasificado que justifica ataques letales contra una lista secreta y extensa de cárteles y presuntos narcotraficantes, según varias personas familiarizadas con el asunto.

El dictamen, elaborado por la Oficina de Asesoría Jurídica del Departamento de Justicia, sostenía que el presidente tiene facultades para autorizar el uso de fuerza letal contra una amplia gama de cárteles debido a que representan una amenaza inminente para los estadounidenses. Asimismo, parecía justificar una guerra de duración indefinida contra una lista secreta de grupos, otorgando al presidente la potestad de designar a narcotraficantes como combatientes enemigos y ordenar su ejecución sumaria sin revisión legal, según expertos en derecho.

Durante su intervención en una conferencia conjunta celebrada en Panamá en agosto, Hegseth elogió a Ecuador, Honduras, Guatemala, Jamaica y Colombia por sus asociaciones con Estados Unidos y por invitar al país a participar en operaciones militares conjuntas contra “narcoterroristas” en sus respectivos territorios.

“Colombia ya ha solicitado al Departamento de Guerra que se una a la lucha contra el narcoterrorismo, autorizando operaciones militares conjuntas para destruir a terroristas y redes terroristas”, declaró Hegseth.

La semana pasada, el secretario de Estado Marco Rubio afirmó durante una visita a la región que Estados Unidos buscaba inaugurar una “época dorada” en la relación con Colombia, señalando que el “estado natural de las cosas” es que ambos sean “aliados y socios sólidos”. A principios de este mes, CNN informó que el presidente colombiano, Abelardo de la Espriella, había llegado a un acuerdo con Estados Unidos para el préstamo de tres drones MQ-9A Reaper, destinados a vigilar los corredores del narcotráfico y llevar a cabo posibles ataques de precisión.

Asimismo, el jueves, la Embajada de Estados Unidos en Panamá anunció la entrega a ese país de sistemas de drones de largo alcance distintos de los MQ-9 con el fin de dotar al Servicio Nacional Aeronaval de la capacidad para “vigilar fronteras remotas, proteger corredores marítimos estratégicos y desmantelar redes ilícitas de narcotráfico y tráfico de personas”.

El Departamento de Defensa lleva meses realizando ataques contra presuntos narcotraficantes en el Caribe y el Pacífico oriental, operaciones que han causado la muerte de al menos 230 personas.

Funcionarios encargados de hacer cumplir la ley y expertos han declarado anteriormente a CNN que no está claro si estos ataques han tenido un impacto real y duradero en el tráfico de drogas de la región. Un funcionario señaló que la prevista disminución en la cantidad de cocaína incautada por vía marítima podría explicarse porque los cárteles están encontrando nuevas rutas o métodos para traficar drogas. Otro experto afirmó que el tráfico no suele realizarse mediante el tipo de embarcaciones que han sido objeto de los ataques, calificando la campaña como un acto “performativo”.

En las últimas semanas, Estados Unidos ha modificado en gran medida sus tácticas, interceptando a más de media docena de embarcaciones, retirando a sus tripulaciones y trasladándolas a países aliados antes de hundir los barcos.

Rubio explicó que este cambio se debe a que Estados Unidos realiza las operaciones en coordinación con otros países.

“Cuando se lleva a cabo una operación conjunta en aguas territoriales es necesario llegar a un acuerdo sobre cómo se desarrollarán dichas operaciones”, dijo Rubio. “Cada uno de estos países tiene sus propias leyes y sistemas que debe cumplir. Algunos pueden ser más agresivos que otros”.

No obstante, Estados Unidos no ha abandonado los ataques contra embarcaciones tripuladas. Las fuerzas armadas informaron que abatieron a tres tripulantes durante un ataque contra una presunta embarcación de narcotráfico en el Caribe el 9 de septiembre.

Con información de CNN