Al filo de la noticia

“Piyamas no”: EU lanza insólita campaña para hacer los viajes en avión “grandes otra vez”

  • La Casa Blanca llama a los pasajeros a recuperar la “cortesía” y el buen vestir y desata burlas.

Agencia Al Día. Noviembre 27, 2025.

Mientras Estados Unidos se prepara para la avalancha de viajes de fin de año, el secretario de Transporte, Sean Duffy, lanzó un llamado inesperado: pidió a los pasajeros que eviten viajar en pijama y pantuflas como parte de una campaña para promover la cortesía en los desplazamientos. “Let’s try not to wear slippers and pajamas as we come to the airport. I think that’s positive”, dijo Duffy en declaraciones públicas esta semana, en las que vinculó una apariencia más «respetuosa» con un comportamiento cívico durante el viaje.

El exhorto no es un capricho estilístico: llega en el marco de una preocupación real por el aumento de incidentes a bordo que, según registros oficiales, han crecido de manera sostenida desde la pandemia. La Administración Federal de Aviación (FAA) mantiene un registro público de casos de pasajeros «problemáticos», y los datos muestran picos significativos en las últimas temporadas, lo que ha llevado a la agencia y a aerolíneas a reforzar medidas y sanciones.

Analistas y organizaciones del sector interpretan la campaña como una respuesta comunicacional a un fenómeno complejo: la creciente fricción en cabina desde confrontaciones verbales hasta agresiones físicas que la industria ha vinculado tanto a estrés operativo como a cambios culturales en la convivencia pública. Informes periodísticos y asociaciones del sector estiman incrementos de incidentes que, en algunos recuentos, superan varias centenas al compararse con años previos, una tendencia que ha obligado a conversaciones sobre entrenamiento de tripulaciones, aplicación de multas y cooperación con fuerzas federales.

La propuesta de Duffy reminiscente de un viejo ideal de «glamour aéreo» provocó reacciones encontradas. Hay quien aplaude la apuesta por la cortesía y el apoyo al personal aeroportuario; otros la consideran simbólica frente a problemas estructurales: retrasos, sobreventa, consumo de alcohol a bordo y fallas en la logística que también alimentan la tensión entre pasajeros y tripulaciones. Medios nacionales han recogido ambas voces, subrayando que cambiar la ropa no resolverá por sí solo las causas subyacentes de la violencia o el desorden en vuelos.

Si la campaña logra algo práctico será, en buena medida, cuestión de implementación: combinación de mensajes públicos, refuerzo de sanciones, formación del personal y políticas que reduzcan los desencadenantes operativos del conflicto. Mientras tanto, el llamado del secretario Duffy añade una nota cultural a la discusión: el código de vestimenta como palanca simbólica para restaurar o fingir restaurar una convivencia más civilizada en los cielos en esta temporada festiva.