
Agosto 25, 2026 | Graciela Domínguez Nava tomó fuerza durante las últimas horas como la posible gobernadora interina de Sinaloa, aunque su designación todavía deberá pasar por el Congreso estatal y, hasta antes de la sesión extraordinaria convocada para este martes, no existe un nombramiento formal.
Las diputadas locales Roxana Rubio, del PAN e Irma Moreno, del PRI señalaron este martes, en entrevistas con Ana Francisca Vega para MVS Radio, que Domínguez es el perfil que se perfila para ocupar el Ejecutivo estatal tras la segunda licencia solicitada por Rubén Rocha Moya.
La versión coincide con información difundida desde la noche del lunes por medios locales. Los Noticieristas informó, con base en legisladores consultados, que el consenso se había inclinado por Domínguez Nava y que su nombre sería sometido a consideración del Congreso. Otros medios mantuvieron hasta las últimas horas la cautela y señalaron que no existía una propuesta anunciada formalmente.
El Congreso fue convocado nuevamente para sesionar este martes después de que el lunes transcurriera sin concretarse la designación, en medio de horas de negociaciones y hermetismo. La Comisión de Puntos Constitucionales y Gobernación es la encargada de formular la propuesta que posteriormente debe ser votada por el Pleno.
Domínguez Nava, de 50 años y licenciada en Sociología por la Universidad Autónoma de Sinaloa, cuenta con una trayectoria ligada a organizaciones de izquierda, al Congreso local y posteriormente a Morena.
Fue diputada local en las legislaturas LIX y LXIII; en esta última etapa encabezó la Junta de Coordinación Política. Con la llegada de Rocha Moya al gobierno estatal en 2021 fue nombrada secretaria de Educación Pública y Cultura, posición que mantuvo hasta febrero de 2024, cuando dejó el gabinete para competir por una diputación federal.
En 2024 ganó el Distrito 1 federal de Sinaloa por Morena. Sin embargo, el 17 de junio de este año solicitó licencia por tiempo indefinido a la Cámara de Diputados para participar en el proceso político rumbo a la renovación de la gubernatura sinaloense en 2027.
Su paso por el gabinete de Rocha ha provocado que sea identificada públicamente como parte del denominado grupo “rochista”. Domínguez ha rechazado esa definición. En mayo afirmó que se considera integrante de la izquierda desde 1998 y sostuvo que su identidad política está vinculada con Morena y el proyecto de la Cuarta Transformación, no exclusivamente con el gobernador con licencia.
“Por encima de cualquier nombre, de cualquier grupo y de cualquier interés particular está el pueblo y la Nación.”
El artículo 116 de la Constitución federal establece que un gobernador interino, provisional o quien supla temporalmente al titular no puede ser electo para el periodo inmediato cuando desempeñe el cargo durante los dos últimos años del gobierno en turno. De asumir ahora el Ejecutivo estatal, Domínguez se encontraría dentro de ese supuesto de cara a las elecciones de 2027.
Esto significaría que una política que apenas en junio se registró para participar en el proceso interno de Morena rumbo a la próxima gubernatura tendría que asumir un papel distinto: conducir la etapa final del actual gobierno y quedar fuera de la competencia inmediata por sucederlo.
La figura que discutirá el Congreso es, jurídicamente, la de gobernadora interina. Rocha Moya no presentó una renuncia ni una licencia definitiva, sino una “licencia temporal con carácter indefinida”. El artículo 58 de la Constitución de Sinaloa dispone que una ausencia temporal mayor a 30 días debe ser cubierta por un interino elegido por mayoría absoluta de los diputados presentes.
La precisión no es menor: aunque la presidenta Claudia Sheinbaum sostuvo el lunes que la persona designada debería conducir el estado hasta el cambio de gobierno en 2027, formalmente Rubén Rocha Moya continúa siendo gobernador constitucional con licencia.
La definición final quedará ahora en manos del Congreso de Sinaloa.
Con información de Publímetro