
Agencia Infobae. Marzo 05, 2026.
El 3 de marzo de 2026 quedará marcado en la historia laboral de México. La reforma constitucional que reduce la jornada de trabajo a 40 horas semanales fue publicada en el Diario Oficial de la Federación, firmada por la Presidenta Claudia Sheinbaum y respaldada por el Congreso de la Unión. Pero más allá de la semana de 40 horas, hay algo que pocos están leyendo con atención: la reforma también pone límites muy concretos a las horas extras — y establece cuánto te deben pagar si tu jefe se los brinca.
La respuesta está en el nuevo texto del Artículo 123 constitucional y es clara: máximo 12 horas extras por semana, distribuidas en hasta 4 horas diarias en un máximo de 4 días dentro de ese periodo. No más. Si tu patrón te pide más que eso, ya está violando la Constitución — no solo la ley laboral, la Constitución.
Aquí viene lo importante. La reforma establece dos niveles de pago según si se respeta o no el tope:
Quedan completamente protegidos. La reforma prohíbe de forma absoluta que los menores de 18 años trabajen tiempo extraordinario, sin excepciones.
La jornada diaria máxima sigue siendo de 8 horas. El pago de prima dominical y prestaciones en días festivos se mantiene intacto. Y algo fundamental: ningún trabajador verá reducido su salario ni sus prestaciones como consecuencia de esta reforma.
El Congreso tiene 90 días para actualizar la Ley Federal del Trabajo y aterrizarla en la legislación secundaria. Mientras tanto, el nuevo texto constitucional ya es vigente. Tu tiempo vale — y ahora la Constitución lo dice expresamente.